23 de abril

Volvemos a Alicante en un vuelo de TAP. El traslado al aeropuerto (con Uber, para variar) nos cuesta casi 7€. Nos pilla un día lluvioso y los accesos al aeropuerto están saturados, así que los últimos doscientos metros los hacemos a pie, ya que vamos muy justos de tiempo.

El vuelo de TAP es con un bimotor a hélice, lo que le hace que el vuelo dure algo más de la cuenta (más de dos horas). Nos sorprende el hecho de que nos sirvan un snack en el vuelo, como antiguamente.